martes, 22 de noviembre de 2011

CONSENSO POLITICO: Estratégia necesaria en el cuidado del medio ambiente

A la luz del gran potencial económico de la eficiencia energética y las presiones políticas, entre otras, de la dependencia de energías importadas, la aproximación a la capacidad mundial máxima en relación a los mid depletition points en el petróleo y la protección del clima y a las posibilidades derivadas de tecnologías más eficientes energéticamente disponibles en el mercado mundial, ha llegado el momento para establecer un necesario, eficiente y urgente debate y consenso político en nuestro país en materia de generación de políticas públicas orientadas en su totalidad a la temática energética sustentable.

El ahorro de energía a través de tecnologías y organización es una inversión a futuro, para que nuestra cuenta energética disminuya de manera permanente. La financiación de esta inversión, por ejemplo a través de fondos de eficiencia energética, que hasta ahora es vista como una “una nueva carga” para el consumidor de energía, tendría sin embargo el efecto contrario de reducir los costos.

La tarea de la alicaída clase política de nuestro país es por supuesto, velar porque todos los grupos de consumidores (hogares, sector servicios, industria) contribuyan a estos fondos en la medida en que se benefician de esos servicios.

Con un consenso básico y un debate con altura de miras, más allá de un documento firmado que quede en la historia sobre la necesidad de realizar un esfuerzo común, lo importante es entregar a las futuras generaciones un ambiente limpio y un país energéticamente independiente que busque realmente el desarrollo a través de sus obras de realización y no a través de encuestas de organismos internacionales y de populismos de quienes actualmente gobiernan.

lunes, 21 de noviembre de 2011

LAS ENERGIAS RENOVABLES Y LA EFICIENCIA ENERGETICA

Las energías renovables solo pueden aportar de manera cuantitativa a la protección climática (reducción de los gases de efecto invernadero), si se logra una reducción del futuro consumo energético a nivel mundial. En este contexto gana importancia la eficiencia energética, ya que es posible ahorrar mucha energía con la ayuda de novedades tecnológicas en los aparatos y procesos.

Es algo que empieza por el lado de la oferta, en el sector energético, en el que gracias a nuevos procedimientos y materiales la producción y la distribución de la electricidad, del calor y de los combustibles pueden diseñarse de manera más efectiva y con menos pérdidas. Esto por supuesto también es beneficioso para el medio ambiente y el clima. En el lado de la demanda, por otra parte, en los sectores de consumo como la industria, los hogares y el transporte, se pueden impulsar innovaciones que ahorran energía a través de un gran número de medidas.

En países desarrollados como Alemania, por ejemplo, el gobierno lo intenta con la ayuda del Programa Integrado de Energía y Protección del Clima en base a los acuerdos de Meseberg. Entre otros, contempla normas para el desarrollo del acoplamiento fuerza-calor, la modificación del decreto para el ahorro energético (Energieeinsparverordnung) e incentivos financieros para el saneamiento de edificios.

Las energías renovables y la eficiencia energética son los dos lados de la moneda, no se deben separar. Solo en combinación pueden desarrollar un efecto integral. De este modo, también los productores y la manufactura, que se desempeñan en el desarrollo y la instalación de nuevos productos y procedimientos para el ahorro energético, deben considerarse como parte del “mercado verde”, al que la política y la economía reconocen grandes oportunidades para el futuro. Incluso se le asigna la tarea centenaria de la transformación de nuestro sistema energético y económico.

En contraposición, muchos países emergentes y en vías de desarrollo como el nuestro actualmente intentan realizar un proceso que generalmente va acompañado de un mayor uso energético y un aumento de las emisiones del CO2, lo que agrava la problemática global del clima. Por lo tanto, es muy importante el apoyo tecnológico y financiero en el desarrollo de estructuras energéticas sustentables.

lunes, 7 de noviembre de 2011

DESARROLLO DE LAS ENERGIAS RENOVABLES COMO OBJETIVO POLITICO

Las energías renovables se consideran fuentes de energías locales y limpias, que, si bien (todavía) no son una alternativa económica, deben ser privilegiadas y fomentadas por la política en vista a las necesidades de la seguridad energética y de la protección climática. Junto con el uso más austero y eficiente de la energía, ellas deben inducir un cambio energético hacia una economía baja en carbono, no solo a nivel continental y nacional, sino en lo posible también a nivel global.

Sin embargo, en este contexto no hay que olvidar que la demanda energética creciente en todo el mundo probablemente también en un futuro cercano deberá ser cubierta en su mayor parte por fuentes de energía fósiles, ya que la utilización económica de las energías renovables no será posible con la rapidez necesaria.

Por lo tanto países desarrollados como Alemania y otros integrantes de la Comunidad Europea están decididos a forzar el desarrollo de las energías renovables en sus países y conseguir que puedan ser empleadas en todo el mundo. No solo los empresarios de las nuevas industrias, sino también, las grandes compañías energéticas así como el mundo financiero ya se han percatado de que este desarrollo puede ser beneficioso para la economía. Por lo tanto, estos actores empezaron a involucrarse cada vez más en el nuevo negocio, es por ello que para Chile es un buen ejemplo a seguir, ya que no solamente somos un país económicamente estable a pesar de la crisis mundial, sino que somos un país que anhela el desarrollo y que cuenta con una gran diversidad energética distribuída por todo su territorio.

lunes, 17 de octubre de 2011

ENERGIA, MEDIOAMBIENTE Y DERECHO DE LAS PERSONAS

Si bien es cierto que nuestro país tiene institucionalidad en materia energética como lo es el Ministerio de Energía, sin embargo no se han generado políticas públicas eficientes que tengan el carácter de política energética sustentable. Por otro lado, la institucionalidad ambiental encargada de evaluar los proyectos energéticos adolece de graves defi­ciencias. Megaproyectos como los de Campiche, Barrancones, Castilla e HidroAysén son ejemplos palmarios de este doble problema.

La ausencia de una política energética y la deficiente institucionalidad y regulación ambiental pueden conducir a resultados injustificadamen­te discriminatorios, tal como lo es el proyecto de estacionamientos subterráneos en nuestra ciudad de San Felipe, que no solo carece de argumento político-técnico ambiental y energético, sino que además carece de una legitimidad tan importante como lo es la de sus propios ciudadanos, ya que desde sus inicios entre paredes de un paralelepípedo se acordó este proyecto sin considerar la participación ciudadana, en donde se hace urgente resolver y debatir los aspectos técnicos, ambientales, históricos y económicos al ámbito de los derechos.

Los dos aspectos más relevantes de la justicia ambiental, la justicia distributiva y la justicia participativa, apuntan directamente al campo de los derechos humanos. Desde esta perspectiva, incluso si Chile resol­viera sus necesidades energéticas, medioambientales y sobretodo de intereses económicos particulares podría vulnerar derechos fundamen­tales como el de no discriminación y el de participación. Por su parte, la dimensión colectiva de la justicia ambiental también juega un papel importante en las decisiones que se adopten en materia de energía.

Abordar la discusión energética y medioambiental desde la perspectiva de los derechos no implica abandonar sus aspectos técnicos y económicos, ni supone esconder la estrecha relación entre el problema del medioambiente y la energía y de la participación, menos todavía implica obviar problemas fundamentales como el del acceso a la energía y al de vivir en un ambiente libre de contaminación, cuestión que ha sido analizada bajo el paradigma de los derechos humanos por su carácter de bien público básico, al igual que el agua y los alimentos.

martes, 4 de octubre de 2011

UNA DECISIÓN POLÍTICA EN MATERIA ENERGETICA

La meta de los dos grados se presenta públicamente como hallazgo indiscutible de la investigación del clima. Los pronósticos sobre los verdaderos efectos de dicha temperatura son todavía muy inciertos. La ciencia solo puede mencionar las probabilidades y estimar el rango de los desarrollos posibles.

En ello entran en juego preguntas sobre el valor: ¿cómo se deberían calcular los costos actuales contra los daños en el futuro? Entonces le corresponde a la clase política y a las autoridades gubernamentales decidir sobre esta propuesta expuesta en la última Convención sobre Cambio Climático efectuada en Cancún sobre la meta de los dos grados analizando qué riesgos y qué costos actuales está dispuesta a asumir la sociedad. El calentamiento de dos grados ya entraña un gran riesgo. Sin embargo, también es posible que los tres grados vayan acompañados de consecuencias aceptables.

Pese a todo, algo es seguro: los riesgos, que conlleva el compromiso con la meta de los dos grados, nunca serían aceptados en nuestro país en la construcción de puentes, las centrales como HidroAysén o la autorización de medicamentos.

lunes, 26 de septiembre de 2011

CHILE A OSCURAS

Mientras algunos se lucen dando un discurso superficial de educación en la ONU y ocultando la realidad nacional, otros se alegran del corte de luz ocurrido el sábado recién pasado y de la falla del Sistema Interconectado Central en la Subestación Ancoa, cercana a Linares pensando en un instante justificar el Megaproyecto de HidroAysén, hay otros que se quedaron pensando en la caída del satélite que nunca cayó en Chile y hay otros como yo que pensamos en lo urgente que es para Chile materializar el desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC).

Sin embargo no basta con hablar sobre la necesidad de implementar y realizar propuestas futuristas de investigación, sino que lo importante es desarrollar alguna política pública que sea capaz de generar un respaldo al servicio eléctrico por medio de alternativas limpias, en donde al menos exista la posibilidad de que si ocurre alguna falla del SIC y del SING (Sistema Interconectado del Norte Grande) no deje a 4 regiones sin suministro eléctrico, tal como ocurrió el pasado 24 de Septiembre.

Por otro lado no puedo dejar de señalar que los países desarrollados al cual nuestro país pretende entrar a dicho selecto grupo, investigan y desarrollan proyectos de generación de energía eléctrica por medio de energías limpias incluso poniéndose plazos para dar por terminado un tipo de energía contaminante y dando paso a otro tipo de energías limpias, tal es el caso de Alemania que se puso como plazo el año 2020 para terminar con la Energía Nuclear dando paso a un proyecto de Matriz Verde hasta el año 2050, comenzando con la construcción de una planta solar que genera 63 MW incluso en el lugar donde se construyó dicha planta existe un 15% menos de radiación solar de la que contamos en el Norte Grande y Zona Centro de nuestro país.

Por último mis queridos lectores no puedo dejar de señalar lo importante que es contar con un Estado en donde sí las instituciones realmente funcionen, ya que uno de los pilares fundamentales de la Nueva Gestión Pública traducida en Chile como La Nueva Forma de Gobernar es lograr la competencia y eficiencia de las instituciones quedó reducida nuevamente el sábado recién pasado a la tan desprestigiada letra chica, ya que por ejemplo la ONEMI que según la nueva administración contaría con los mejores y que sería una institución de real vocación informativa en caso de emergencia para la ciudadanía no fue capaz de actualizar su sitio Web Central para dar a conocer sobre los planes de contingencia, para quienes que con sus teléfonos celulares y equipos electrónicos que no requerían suministro eléctrico se informaran y difundieran algún tipo de información oficial, llegando recién a actualizar los datos el día de domingo.

Si queremos que nuestro país integre el selecto grupo de países desarrollados debemos todos adquirir un compromiso con la sustentabilidad energética y medioambiental, comenzando con las autoridades, la clase política y por cierto la familia.

martes, 20 de septiembre de 2011

LOS DESAFIOS ENERGETICOS Y CLIMATICOS DE LOS PAISES EMERGENTES

Entonces, ¿cómo es posible que los países en vías de desarrollo resuelvan sus problemas energéticos y climáticos? Alrededor de 2.000 millones de personas, lo que equivale a un tercio de la humanidad, no tienen acceso a la energía moderna y por lo tanto a la modernidad, ya que la pobreza energética generalmente implica también la pobreza absoluta y menores oportunidades de vida y de desarrollo.

Especialmente las energías renovables ofrecen una oportunidad fantástica para los programas de electrificación rural, que pueden brindar impulsos para el crecimiento y reducir la pobreza. Dado el caso que se encuentren soluciones inteligentes y sustentables, que sean aceptadas por todos los involucrados y se puedan sostener por medios propios. Es decir: ¡Ayuda para la autoayuda!

Sin embargo, en los países emergentes o en desarrollo como el nuestro se debe abordar y hablar sobre proyectos concretos, por ejemplo acerca de cómo se debe realizar y financiar la transferencia necesaria de tecnologías climáticamente sustentables para la provisión y utilización de la energía en países emergentes y en vías de desarrollo. Es por ello que también el tema global de la protección de la biodiversidad en nuestro planeta y su amenaza por parte de la utilización del suelo y del mar debe ser parte de la agenda política.

lunes, 12 de septiembre de 2011

BUSCANDO UN COMPROMISO CON LA SUSTENTABILIDAD

Actualmente algunos empresarios han actuado de manera demasiada pasiva en el proceso global. La economía mundial tiene que repensar de manera fundamental su posición frente al cambio climático. No es la lucha contra el cambio climático lo que amenaza a la economía, la estabilidad de los mercados es más bien amenazada por medidas políticas a corto plazo y una falta de gobernanza global.

La economía puede y debe emplear un rol central y muy activo en la determinación de las reglas y normas básicas. La economía y la industria pueden brindar un aporte importante a través del intercambio de experiencias y de conocimiento, acrecentando su compromiso con la Responsabilidad Social Empresarial. Un trato mayoritariamente burocrático del cambio climático sería extremadamente costoso.

A pesar de los altos costos, probablemente solo se podrían esperar resultados pobres. Por lo tanto, las empresas líderes de la economía y de la industria deben demostrar sus dotes de liderazgo a través de la insistencia por un mercado con un plan marco funcional y global.

La lucha contra el cambio climático depende de la cooperación inteligente de la tecnología, del financiamiento, de la comunidad y de la política. Hoy en día es fácil detectar amenazas y obstáculos, pero también podemos ver oportunidades y, sin ser excesivamente optimistas, es seguro que las oportunidades predominan, siempre y cuando las decisiones políticas inteligentes se toman a tiempo.

lunes, 5 de septiembre de 2011

CREAR INCENTIVOS ECONÓMICOS EN MATERIA CLIMATICA

Es comprobable que la estabilización económica se puede lograr a costos muy limitados. Este desarrollo se podrá alcanzar con la ayuda de los mercados. Pero no sucederá automáticamente. Hay que crear incentivos y aplicarlos a nivel mundial lo más pronto posible. No se puede cerrar la brecha con solo una tecnología o un solo enfoque de solución, sino que el cambio necesario se producirá por la suma de todas las opciones.

Si queremos abordar el problema climático de manera razonable, necesitamos un rápido cambio de dirección y debemos encontrar juntos un camino para desarrollar la economía desde una situación en que altas emisiones son la normalidad hacia una situación en que bajas emisiones sean la norma. Esto no pasará de un día a otro, tampoco sucederá en un solo paso a nivel global y la velocidad inicial del cambio diferirá en las distintas regiones. Pero necesitamos orientarnos en la dirección correcta. Paso a paso debemos implementar incentivos en toda la economía mundial.

No es la lucha contra el cambio climático lo que amenaza a la economía, la estabilidad de los mercados es más bien amenazada por medidas políticas a corto plazo y una falta de gobernanza global. La economía puede y debe emplear un rol central y muy activo en la determinación de las reglas y normas básicas. La economía y la industria pueden brindar un aporte importante a través del intercambio de experiencias y de conocimiento.


Un trato mayoritariamente burocrático del cambio climático sería extremadamente costoso. A pesar de los altos costos, probablemente solo se podrían esperar resultados pobres. Por lo tanto, las empresas líderes de la economía y de la industria deben demostrar sus dotes de liderazgo a través de la insistencia por un mercado con un plan marco funcional y global.

lunes, 29 de agosto de 2011

NUEVO RUMBO ENERGETICO A NIVEL GLOBAL

Nos hallamos ante una situación paradójica. Conocemos la dimensión del desafío del cambio climático y aún así parecemos paralizados. La clase política propone actos simbólicos como colgarse en el último vagón del tren del movimiento social que ocurre en nuestro país en donde existe un Chile que dice No a la gobernanza de los gerentes (en lugar de incluir el transporte en el comercio de emisiones), exigen frenar las construcciones de nuevas centrales de carbón, crear mega proyectos sin consulta ciudadana (como los estacionamientos subterráneos en nuestra ciudad de San Felipe), mientras que algunos medios de comunicación se dedican a saturarse de nuevos escenarios terroríficos (en vez de iniciar una discusión acerca de las soluciones). Si nos basamos en las expectativas actuales acerca del crecimiento económico, del desarrollo nacional, regional y comunal, así como de las tecnologías, este desarrollo sin una política de protección climática global conllevaría a un enorme aumento de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en este siglo.

Tenemos que reducir la tasa de crecimiento, estabilizar e invertir la tendencia y posteriormente desarrollarnos hacia una economía con bajas emisiones mediante una reducción considerable. En la economía global, las emisiones ilimitadas del gas de efecto invernadero siguen siendo la regla, pero deben ser la excepción en el futuro. Esta tarea no es solo de los actuales países industrializados liderar este desarrollo a través de una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a una fracción del valor actual, hasta fines de siglo, sino que es deber de los países en vías de desarrollo como el nuestro proponer políticas públicas inclusivas y educativas que beneficien el medio ambiente y el buen uso de la energía.

Tenemos que determinar un tope global de emisiones, que nos permita limitar el calentamiento de la Tierra y al mismo tiempo cumpla con las exigencias que presentan el crecimiento como país, la prosperidad y el crecimiento económico.

lunes, 22 de agosto de 2011

GOBERNANDO LA SUSTENTABILIDAD

El cambio climático es el desafío más grande de nuestros tiempos. Hoy en día sabemos con suficiente certeza que el hombre ha contribuido considerablemente a este problema por el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero principalmente dióxido de carbono desde inicios de la industrialización.

Si el mundo no logra dominar el cambio climático, la humanidad se verá obligada a dolorosos procesos de adaptación. Por lo tanto, la comunidad mundial tiene que tomar de inmediato medidas coordinadas para la transición hacia una economía global de bajas emisiones. Sin embargo, en la actualidad nos hallamos en el camino equivocado. ¿A qué se debe esto? El cambio climático es global y se desarrolla a largo plazo.

La política quiere demostrar su poder de acción y preferentemente las soluciones deben llevar a resultados visibles el día de mañana. Sin embargo, el cambio climático es una tarea titánica y solo podrá ser políticamente resuelta mediante un acuerdo global a largo plazo. La perspectiva política debe convertirse en: “Think global, act global”.

Si procuramos emplear de manera coherente las soluciones tecnológicas, que ya se conocen hoy en día, y las hacemos comerciables, podemos reducir las emisiones globales de gas de efecto invernadero en 27.000 toneladas frente al escenario business as usual. Entonces, si no existe una falta de dinero ni de tecnología, tenemos que asumir con desilusión que hay que cortar el nudo gordiano en el ámbito de la política, o más preciso, en la política global.

lunes, 8 de agosto de 2011

RIESGOS DEL CAMBIO ENERGETICO

Alemania posee un importante rol pionero en el fomento y el desarrollo de las energías renovables, incluso en el año 2022 pretende dejar de utilizar la energía nuclear y crear una matriz verde hasta el año 2050. Estas deben constituir la base de un futuro sistema energético post-fósil para nuestro país, que va acompañado por ahorros de energía y que también será posible gracias a una mayor eficiencia energética. Este cambio de orientación y de otras fuentes de energía fósiles hacia las energías renovables así como hacia más eficiencia energética se suele describir con el término “cambio energético”. Su realización requiere de un cambio del pensamiento y de dirección del sector energético así como de las políticas públicas propuestas.

Sin embargo, en vista a los distintos intereses en la economía y en la política no solo a nivel nacional, sino también a nivel global, es imprescindible enfrentarse a la realidad para que deje de ser una utopía. Existen conflictos en el uso, especialmente en el caso de la biomasa, que muchos expertos celebran como multitalento energético y que la agricultura considera una bendición. El cultivo de recursos renovables, como el caso de las plantas energéticas, puede ser económicamente más rentable que el cultivo de alimentos, lo que puede resultar en escaseces en esta área que causan un alza de los precios.

Actualmente en nuestro país nos enfrentamos a un problema ético, ya que los países ricos e industrializados no pueden aliviar su conciencia climática a través de un camino de desarrollo hacia energías renovables sacrificando valiosas reservas naturales. Hay ganadores y perdedores en este juego por el poder y muchos temores de que las oportunidades y riesgos están distribuidos de manera muy desigual. Por lo tanto, también es un tema de justicia social y global.

martes, 2 de agosto de 2011

UNA TORMENTA DE IDEAS

Nuestro país tiene los precios más altos de la electricidad sobretodo en el precio que se le cobra a sus usuarios, este contexto se enmarca en una comparación que se realiza con los diversos países de América Latina, por tanto ese aspecto es una piedra de tope al momento de fomentar la competitividad en la Investigación y el Desarrollo (I & D).

Es por ello que se requiere urgente realizar un trabajo asociado entre el Estado desde una perspectiva de generación de políticas públicas orientadas a mejorar la calidad del aire y a la generación de electricidad a un menor costo a través de un desarrollo de las ERNC y el Sector Privado encargado de invertir en tecnologías limpias que impidan y disminuyan las emisiones de carbono que tanto contaminan.

No basta con discutir y debatir en seminarios sobre energía nuclear, calentamiento global, ERNC etc, sino se toman verdaderas decisiones. Es fundamental llevar los lineamientos desde el debate a la acción. La preocupación debe centrarse no solo en lo que nuestros países vecinos hacen en materia de seguridad nacional y energética, sino que en lo importante que es inculcar el uso eficiciente de la energía en nuestros niños, estudiantes universitarios y ciudadanos sin importar el segmento social en el cual estén inmersos.

Antes del desastre ocurrido en Japón era muy válido poner el debate sobre la mesa de la implementación de la energía nuclear en nuestro país como alternativa futura, sin embargo luego de esto se ve inviable su desarrollo desde un punto de vista de seguridad, apareciendo como alternativa futura, segura, limpia y efectiva las ERNC.

Estimados amigos lectores la responsabilidad de fomentar el uso eficiente de la energía y el desarrollo de nuestro país no solo queda en manos de las autoridades, sino que también queda en manos nuestras, en donde cada familia, cada colegio, cada Universidad debe transformarse en un centro de estudios que promueva el cuidado del medio ambiente, el uso correcto de la energía y del cuidado de la electricidad, de tal manera que podamos decir en un futuro no muy lejano, de que somos un país desarrollado y equitativo, en donde su fuente principal de sustento son sus ciudadanos.

lunes, 25 de julio de 2011

NO A LA DEPENDENCIA ENERGETICA DE CHILE

Chile es un país dependiente del exterior en materia energética, puesto que importa cerca del 70% de su consumo energético (casi la totalidad del petróleo, carbón y gas natural que se consume es adquirida en el extranjero). Fue a partir de 1994 que la proporción de las importaciones en el consumo final de energía comenzó a aumentar, elevando la dependencia externa del país, lo que efectivamente importa una mayor exposición frente al riesgo de suministro y a la volatilidad de los precios internacionales. Tal situación fue particularmente grave ante la realidad de un proveedor único, como fue el caso de las importaciones de gas natural proveniente de Argentina (el gas natural aumentó su participación en la matriz de consumo primario de energía de 9% en 1997 a 29% en el 2004). Y fue, precisamente, la restricción de envíos de gas desde el país trasandino la que indujo una creciente participación del carbón a partir de 2005, combustible cuya disponibilidad es muy reducida a nivel nacional y que, por tanto, perpetuó la dependencia de suministro desde el exterior.

Dicho lo anterior, es importante destacar que la experiencia con el corte de suministro desde Argentina sí nos dejó una lección importante en materia de dependencia, cual es que no se puede confiar en un único proveedor. En este sentido, el énfasis de la política energética debe estar en la seguridad del suministro (entendido como la variedad de orígenes) y la diversificación de los proveedores (variedad de vendedores).

El carbón es un producto abundante en el mundo, barato y proveniente de distintos orígenes, incluso nacional. El GNL también se puede adquirir de distintos oferentes y así, de hecho, se ha diseñado el proceso de compra de las plantas de regasificación. El petróleo, en tanto, es un recurso existente en varios países, si bien la existencia de un cartel conlleva un manejo del precio internacional que no siempre responde a presiones de oferta y demanda.

Con todo, la dependencia energética debe abordarse por la vía de aumentar el número de proveedores de los combustibles (como se ha hecho vía inversiones en plantas de GNL de Quinteros y Mejillones), abriendo paso a la introducción de nuevas tecnologías en la matriz y aumentando la participación de recursos energéticos propios, como lo son las hidroeléctricas convencionales y las ERNC. No obstante, aun cuando la participación de esta última fuera de un 20% en la generación eléctrica, la dependencia solo lograría reducirse marginalmente, a lo que se agrega que éstas no son capaces de sostener la generación en forma continua.

martes, 19 de julio de 2011

EFICIENCIA ENERGETICA: CONCEPTO CLAVE PARA CHILE

Desde el punto de vista conceptual, la eficiencia energética no significa ahorro de energía, el cual está asociado a la disminución o restricción en el uso de un servicio o tecnología. Eficiencia Energética (EE), en cambio se refiere a la minimización del insumo energético por unidad de producto, manteniendo la misma calidad o mejorándola. Se origina a partir de la disminución de las pérdidas de energía durante los procesos de conversión o transformación de un tipo de energía a otro.

Gracias a ella es posible producir un mismo o un mayor volumen de bienes o de niveles de servicio, sin aumentar (o aumentando en una proporción menor) el consumo de energía. Con la eficiencia energética, en consecuencia, no existe una disminución o restricción para el desarrollo de alguna actividad específica, como sí
ocurre con el ahorro energético.

Tal como se había mencionado en artículos anteriores, los países industrializados debieron implementar políticas de eficiencia energética que tuvieron como resultado el desacoplamiento del crecimiento del PIB del de consumo de energía.

Para el caso de Chile, el consumo de energía ha estado creciendo a un ritmo similar al del PIB, lo que indica que el país presenta un uso ineficiente de energía.

Amigos lectores nuestro país presenta una situación de alta vulnerabilidad energética, que deriva tanto de la estrechez de su matriz generadora, como de su dependencia hacia los mercados externos en la provisión de insumos energéticos. Es por ello que el establisment de las autoridades de gobierno debe centrarse en Investigación y Desarrollo, desde una perspectiva de una política pública incrustada en la educación secundaria y universitaria e incentivando al ahorro de la energía en los hogares.

lunes, 11 de julio de 2011

REFLEXIONES Y PROYECCIONES FUTURAS EN MATERIA ENERGETICA TERRITORIAL

Respecto a los efectos en el territorio nacional, diversos estudios pro­yectan que el cambio climático tendrá serios impactos en Chile, los que ob­viamente repercutirán en materia energética. En la zona centro-sur del país se reducirán las precipitaciones, por el alza de la isoterma se acumulará menos nieve, y se harán más frecuentes los fenómenos de la Niña y el Niño, vale decir, tendremos más años de sequía y de inundaciones, respectivamen­te. Estos cambios tendrán un impacto muy negativo en la capacidad de gene­ración hidroeléctrica por lo que será necesario ir avanzando gradualmente en adaptar el sistema eléctrico para reducir la vulnerabilidad actual. Estas son algunas de las medidas que el país deberá implementar: Aumentar la capaci­dad de acumulación de agua mediante la construcción de embalses de regu­lación anual para hacer frente a la menor acumulación de nieve, e interanual para enfrentar los períodos de sequía que tenderán a ser más frecuentes; y aprovechar el potencial hídrico que existe en la zona sur del país que de acuerdo a los informes no se verá tan afectado por el cambio climático, por cierto pensando en un rotundo No a HidroAysén.

No obstante, el país no sólo deberá adaptarse a los cambios climáticos locales que genere el calentamiento global sino que además tendrá que con­tribuir con el esfuerzo mundial de mitigación de emisiones. Ello por diversas razones. En primer lugar porque si Chile quiere aprovechar los beneficios de ser parte de un mundo globalizado tiene también que estar preparado para asumir las responsabilidades globales. Aun cuando no hay duda que las responsabilidades de la emisión de gases son y deben ser diferenciadas, es cierto que éstas deben ser compartidas. En segundo lugar, porque es muy probable que tarde o temprano las negociaciones internacionales terminen por imponerle al país obligaciones de mitigación de los gases que contribu­yen al calentamiento. Y en tercer lugar, porque aunque las negociaciones no logren acordar la imposición de estas medidas, es probable que los países, las empresas o incluso los consumidores establezcan de manera unilateral restricciones al comercio asociadas a la huella de carbón de los productos transados. Respecto a este último riesgo, ya hay ejemplos de países que están discutiendo gravar las emisiones y de empresas que están exigiendo conocer la huella de carbón de los productos que adquieren.

De modo mis amigos lectores de que si nuestro país no espera ver afectada la competitividad de sus exportaciones ni su capacidad de crecimiento, deberá tomar las medidas para controlar el incremento de sus emisiones de carbono. Este es un tema muy relevante para Chile ya que su estructura de exportaciones se basa fuerte­mente en industrias que son intensivas en el uso de energías.

martes, 5 de julio de 2011

El AUMENTO DE LA OFERTA Y LA DIVERSIFICACION DE LA MATRIZ ENERGETICA

Como se desprende de la experiencia internacional, en la medida que el país siga creciendo se requerirá de más energía, aun cuando se realicen todos los es­fuerzos por hacer un uso más eficiente de ésta. Por ello es fundamental asegurar el suministro energético necesario para seguir creciendo y evitar que la falta de ener­gía se convierta en un cuello de botella al desarrollo económico y social del país. En todo caso, no sólo importa la cantidad de energía disponible sino que también es muy relevante la composición de la misma para reducir los riesgos a los cuales estamos expuestos.

Hoy Chile importa cerca del 70% de su consumo energético, casi el 100% del petróleo proviene del exterior, el 96% del carbón y hasta hace un año atrás todo el gas natural importado provenía de un solo proveedor. Esta depen­dencia de nuestra matriz nos ha dejado expuestos a las fluctuaciones de los precios en los mercados internacionales y también a los problemas de suministro de nues­tros proveedores. Otra vulnerabilidad de la matriz eléctrica chilena está dada por la alta participación de la generación hidroeléctrica en el Sistema Interconectado Central (SIC), lo que ha resultado en situaciones muy críticas cada vez que, producto del fenómeno climatológico de la Niña, se producen períodos de sequía.

Así, mis amigos lectores, no sólo es importante garantizar un marco regulatorio y de incentivos que promueva las in­versiones requeridas para satisfacer oportunamente los requerimientos energéticos del desarrollo económico, sino que además se debe ir avanzando hacia una matriz más diversificada de manera tal que podamos reducir los riesgos existentes.

lunes, 20 de junio de 2011

LA RECAUDACION TRIBUTARIA DE CHILE EN COMPARACION CON LOS PAISES DE LA OCDE

La carga tributaria de Chile incluyendo todos los impuestos de la mi­nería y la seguridad social alcanzó un 31,4% del producto en 2010. Esta cifra sólo supera a la de Turquía (23,7%) y a la de México (18%). En tanto, la carga media en la OCDE es de 36%, observándose una alta dispersión. Así, si se miran los países europeos que pertenecen a este organismo la re­caudación de impuestos medida como porcentaje del producto interno bru­to alcanza a un 38%, en cambio, en los ocho países no europeos la carga promedio es de un 28%.

Al comparar la carga tributaria entre países existe la dificultad de que el financiamiento de los servicios públicos puede hacerse por medios privados, sin pasar por las finanzas del gobierno. En el caso de Chile la mayor parte de las contribuciones a la seguridad social (casi 5% del PIB) las realizan di­rectamente las personas a sus cuentas administradas por las AFP. Las impo­siciones previsionales que recibe el sector público y que se suman a la carga tributaria son un 1,5% del producto. Del mismo modo, en varios países de la OCDE la salud es financiada casi íntegramente con recursos públicos, mien­tras en nuestro país una parte importante es contratada en el sector privado.

Cuando se comparan las tasas de impuestos vigentes en los países se desprenden tres observaciones. Primero, la tasa máxima que grava el ingreso de las personas en Chile (de 40%) es similar a la mediana de los países de la OCDE. Sin embargo, por la aplicación de la escala de los im­puestos al ingreso la tasa que se aplica al ingreso medio es muy inferior a la del promedio de los otros países miembros, lo que hace que la recauda­ción de los impuestos directos sea más baja. Segundo, la tasa máxima del impuesto a las utilidades corporativas de 17% en Chile es más baja que la mediana de los países de la OCDE, aunque nuevamente hay alta disper­sión con cinco países que tienen una tasa por debajo del 20%. Tercero, la tasa del IVA de Chile es igual a la mediana de los países de la OCDE en relación al ingreso promedio del país.

A futuro podemos anticipar dos observaciones que incidirán en las com­paraciones futuras sobre la carga tributaria. Por una parte, que si bien no existen estadísticas comparativas, la evasión y elusión tributaria parecen ser mayores en Chile que en el promedio de los demás países integrantes por lo que el ingreso de Chile a dicho organismo servirá para mejorar las prácticas en este ámbito. Por otra, también hay que considerar que la carga tributaria de Chile ha aumentado en los años recientes por la recaudación de los impuestos vinculados al cobre.

Estimados amigos lectores les comento esta semana sobre la recaudación tributaria, debido a que el cobre no es un bien raíz de Chile que dure eternamente, es por ello que nuestra riqueza está además en la educación igualitaria y de calidad de sus ciudadanos, el cuidado del medio ambiente, el aprovechamiento de la energía y en la generación de políticas públicas que sean integrativas e inclusivas

jueves, 16 de junio de 2011

CAMBIO CULTURAL Y EDUCATIVO: Conceptos claves para un país que se desarrolla

Al hablar de saneamiento de las aguas, el tratamiento de los residuos y la eficiencia energética, estamos en presencia de las realidades que deben tomar cartas en el asunto las diversas naciones del planeta en relación a la educación ambiental. Sin embargo, paradójicamente, el parámetro que menos evoluciona es el cambio en los estilos de vida de las personas. En otras palabras, a pesar de que las personas ya cuentan con la información sobre el deterioro ambiental, no lo relacionan con sus opciones personales o, lo que es peor, no están dispuestos a tomarse la molestia de minimizar y separar sus residuos, hacer un uso eficiente del agua y la energía, trasladarse en forma sustentable y proteger los recursos naturales.


Es por ello, corresponde que quienes venimos trabajando en difundir lo importante que es tener un cambio cultural y educativo en el modo de manejar el medio ambiente y el uso eficiente de la energía nos preguntemos sobre qué deberíamos estar haciendo diferente de modo de alinear las conductas de las personas con las necesidades de la sustentabilidad. Mal que mal, sabemos que podemos tener el mejor gobierno del mundo y una legión de fiscalizadores para hacer cumplir la normativa, pero igual ello no será suficiente si los ciudadanos no optan por hacer lo correcto aunque nadie esté mirando. Una de las posibles razones de nuestro actual fracaso es que el progreso aparece siempre referido con suspicacia en la literatura ecologista, lo cual no concuerda con la apreciación de las mayorías de estar mejor que antes y que sus hijos tendrán mayor calidad de vida que sus padres. Por otra parte, en la educación formal es posible constatar una visión parcial, sin la indispensable mirada integradora de los fenómenos naturales, los cuales son analizados como algo que ocurre “allá afuera”, como si la especie humana no fuera parte de los procesos naturales. A modo de ejemplo, un alumno puede no percibir la diferencia entre la fotosíntesis y las guerras del imperio bizantino.


Adicionalmente, el conflicto entre lo social, lo ambiental y lo económico inherente a la noción del desarrollo sustentable no es abordado desde la indispensable búsqueda de un acuerdo equilibrado, sino más bien como una confrontación en que los partidarios de la ecología deben resultar triunfadores sobre los impulsores de lo social o lo económico. Para agravar la situación, se muestra a todos los empresarios como malos, a los medios de comunicación como siempre comprados y a los gobernantes inevitablemente corruptos, lo que finalmente hace desacreditar el debate. Entendiendo que en la sociedad existen diferentes roles, lo relevante es sincerar la agenda de los distintos intereses y exponer con transparencia las diferentes implicancias que tiene una decisión de modo que el tomador de la decisión las pueda considerar y la comunidad la logre comprender y, en consecuencia, apoyar.


Necesitamos urgentemente apurar el paso y contagiar con una propuesta que entusiasme a las mayorías con responsabilidad social, ambiental y económica. Mal que mal, la sustentabilidad, el nuevo nombre de la paz, es el resultado de una negociación altruista.

HIDROAYSEN EN LA MIRA DE UNA SOCIEDAD DE LA FURIA

Parto este comentario mis estimados lectores con la disyuntiva que se les puso a los ciudadanos, “HidroAysén o el Apagón”. Nadie podría decidir y pensar desde una perspectiva del miedo, la imaginación y la inteligencia humanas siempre pueden encontrar salidas allí donde parecía imposible hallarlas. Si hemos llegado a este escenario fatalista es por una falta de visión y previsión inexcusables, por una flojera intelectual nacional. Tal vez el precio del cobre de las últimas décadas, el flotar sobre plata fácil, nos ha dormido en nuestros laureles. Súmese a eso una clase política que ha privilegiado sus agendas de corto plazo en vez de focalizarse en los temas estratégicos que de verdad importan. Sólo se escuchan ideas hechas y fatalismos en el debate. Falta estudio, investigación, entrar a fondo, de verdad en los temas, y no cuando el terremoto o el apagón o el incendio inminente hacen imposible ver y elegir con calma por dónde arrancar.

Veo, además, una tendencia a resolver los problemas con megaproyectos desmesurados, una lógica titánica, algo fáustica. Ahí está el proyecto autoritario, sin consulta ciudadana de los Estacionamientos Subterráneos de nuestra Comuna de San Felipe: qué despropósito, qué monstruoso y mesiánico error. Y ya estábamos con las lapiceras listas para firmar acuerdos para la energía nuclear, cuando una catástrofe en otro país nos salvó de una decisión estratégica por lo menos discutible. Ahora es la geografía de nuestro país, que, mucho más que un mero capital turístico, es nuestra propia alma, la que puede ser irreversiblemente afectada. Claro que no hay soluciones fáciles: celebro y creo en la complejidad de la realidad. Para entenderla y sobrevivir dentro de ella se requiere agudeza, audacia, y no conformarse con empatar con sus variables. ¿No se ha pensado, por ejemplo, en una campaña educacional y de estímulo para ahorrar energía, una tarea que implique un cambio cultural?, ¿Por qué no pensar en un país cuyo rasgo cultural sea la austeridad (no la pobreza), una austeridad que sea nuestra ética y nuestra estética?, ¿Por qué tenemos que resignarnos a copiar al pie de la letra a otros países en educación, salud, vivienda, etcétera?, ¿Por qué Chile no puede encontrar su propia forma de habitar y crecer, a su medida?. Buenas interrogantes que hacen las diferencias entre un país desarrollado que es capaz de resolverlas y la de un país en vías de desarrollo que imita a otros sin identidad propia.


Amigos lectores aquí faltan estadistas que propongan una visión de largo plazo, pensada desde aquí. ¿Es que acaso no tenemos la energía interior y el coraje que supone un desafío de esa envergadura? Ese sí que puede ser un apagón fatal: el de un país que no piensa, que no investiga, que no inventa; un país sin ser propio.