lunes, 15 de junio de 2009

DESCRIPCION GENERAL DEL SISTEMA ELECTRICO CHILENO

En la industria eléctrica nacional participan 70 empresas, de las cuales 28 son generadoras, 5 son transmisoras y 37, distribuidoras. Al igual como sucede en la mayoría de los sistemas a nivel internacional, el sector eléctrico chileno tiene un alto nivel de concentración de mercado.

Un sistema eléctrico es el conjunto de instalaciones de centrales eléctricas generadoras, líneas de transporte, subestaciones eléctricas y líneas de distribución, interconectadas entre sí, que permite generar, transportar y distribuir energía eléctrica.

En Chile se clasifican según su tamaño. Los sistemas mayores corresponden a aquellos con una capacidad instalada de generación igual o superior a 200 MW, los medianos tienen una capacidad instalada superior a 1,5 MW e inferior a 200 MW y los pequeños una capacidad instalada igual o inferior a 1,5 MW. Los principales sistemas eléctricos chilenos son 4:

• El Sistema Interconectado del Norte Grande (SING): sistema mayor que abastece la zona norte del país, desde Arica por el norte hasta la localidad de Coloso por el sur. A diciembre de 2007, constituía el 28% de la capacidad total instalada en el país pero solamente abastece 5,8% de la población. Su generación es fundamentalmente térmica y orientada a la industria minera.

• El Sistema Interconectado Central (SIC): sistema mayor que abastece la zona central del país, desde Taltal por el norte hasta Quellón, en la isla de Chiloé, por el sur. La distancia entre ambas localidades es de aproximadamente 2.100 Km. Constituye el 71% de la capacidad instalada total del país y sirve al 90% de la población.

• El Sistema Eléctrico de Aysén: en la práctica corresponde a cinco sistemas medianos ubicados en la zona sur del país: Palena, Hornopirén, Carrera, Cochamó y Aysén. Su capacidad conjunta corresponde a sólo 0,4% de la capacidad instalada nacional.

• El Sistema Eléctrico de Magallanes: corresponde a cuatro subsistemas medianos: Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir y Puerto Williams, que abastecen a las ciudades del mismo nombre. Se localiza en el extremo más austral del país. Su capacidad instalada conjunta corresponde al 0,6% de la capacidad instalada nacional.

domingo, 7 de junio de 2009

ALIANZA ESTRATEGICA EXITOSA: ENERGIA-DESARROLLO SUSTENTABLE

Un desarrollo energético que sea compatible con el desarrollo sustentable debe ser capaz de satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin afectar la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus necesidades. Esto implica que el desarrollo energético debe ser capaz de proveer para las necesidades económicas y sociales actuales y futuras, respondiendo a las exigencias de usos alternativos de los recursos y de protección del medio ambiente con una perspectiva de largo plazo.

Lograr que el desarrollo energético sea compatible con un desarrollo sustentable es un imperativo de equidad intergeneracional que garantiza además el efectivo desarrollo del sector energético, para que este pueda seguir apoyando el crecimiento económico y las actividades sociales.

Este proceso de compatibilización requiere articular aspectos institucionales, regulatorios y técnicos, con una visión de largo plazo tanto de las necesidades energética como de otros requerimientos de la sociedad. Estos requerimientos en una sociedad en desarrollo se vuelven cada vez más exigentes, por lo que la viabilidad política y social de los proyectos se vuelve más compleja.

La compatibilización con el desarrollo sustentable a nivel local implica minimizar los impactos ambientales y asegurar la mayor coherencia posible con las vocaciones productivas y culturales del territorio, a fin de garantizar la viabilidad de los proyectos.

Desde la perspectiva global, esta compatibilización implica contribuir al esfuerzo mundial de reducción de gases de efecto invernadero, sin afectar el desarrollo energético.

domingo, 31 de mayo de 2009

PROYECTANDO UN FUTURO ESPLENDOR

La mirada estratégica de la energía que planteo va más allá de los 19 mil MW de demanda para 2020 o la necesidad de una capacidad instalada que se calcula al 2015 en 23 mil MW. Soy de los que creen que esta pesadilla se puede transformar en oportunidad.
El objetivo ambicioso sería que un país no productor de energía se convierta, por la inteligencia, la iniciativa privada y el buen gobierno, en un modelo de efectividad energética. Lo tenemos todo salvo la capacidad de entender que son estos los temas que deben preocupar a los políticos, la autoridad, los privados, los intelectuales y la sociedad toda.Hacerlo implica una nueva relación internacional que elimine las barreras que impiden la integración con nuestros vecinos y con una América latina donde tenemos los recursos, pero no somos capaces de explotarlos ni de negociarlos en términos justos con los vecinos que los requieren.En otras palabras, de la anacrónica política “de no compartir ni una molécula” deberíamos transitar hacia la asociación.
Un concepto político, estratégico, geopolítico y de relaciones internacionales que obliga a cambiar el paradigma del antagonismo crónico por aquel que genera complementariedad y se basa en confianza con beneficios recíprocos. Hacerlo implica creatividad para encontrar acuerdos que aseguren el cumplimiento de contratos por terceros países.
Sin perjuicio de ello, nunca más podrá entregarse un país a una sola fuente externa.Está el espacio para ampliar el campo a las energías sustentables, aquellas que, avalando el concepto de desarrollo sustentable, satisfacen las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propios requerimientos. Somos privilegiados con una geografía que ya muestra energía proveniente de tales fuentes e ingeniería para aplicar otras.

domingo, 24 de mayo de 2009

EL VENTILADOR SE PRENDE PARA EVITAR EL JAQUE MATE ENERGETICO

Es imperioso solucionar la crisis energética. El ahorro y la merma de voltaje, la reducción de demanda, la incorporación del concepto de eficiencia energética y proyectos innovadores van por el buen camino. Sin embargo, no permiten la solución de fondo a la crisis.
Debemos separar el tema en dos: primero, soluciones a los problemas que paralizan o encarecen nuestro sector productivo y afectan el abastecimiento domiciliario; segundo, los temas de mediano y largo plazo.Para enfrentar la crisis es imperativo concretar los primeros 660 MW de HidroAysén y, al 2015, los casi 4.000 MW de energía hidroeléctrica que aportará la zona. Terminemos las visiones antagónicas y confrontacionales.
Chile requiere de un sistema plurienergético, pero lo hidroeléctrico es lo que podemos hacer ahora y no es un atentado contra la naturaleza. El ranking de países verdes de la Universidad de Yale lo lidera Suiza, con 52% de hidroelectricidad y 42% de nucleoelectricidad; lo secunda Suecia, con 44% de hidro y 47% nuclear; tercero, Noruega, con 98% de hidro. Estos países lideran el desarrollo porque tienen energía y respeto al medio ambiente. La alternativa a las centrales de HidroAysén no es otra que generar electricidad en plantas térmicas con carbón o petróleo, lo que tendrá un impacto ambiental mucho mayor, sin mencionar la inseguridad de abastecimiento de dichos combustibles.
La formidable campaña contra la solución hidroeléctrica gana terreno. Según la última encuesta CERC, el 53% de la población las rechaza. Tal vez no se ha dado cuenta de que sus fuentes de trabajo, sueldos, posibilidad de derrotar la pobreza y esperanza de ser un país desarrollado dependen de que se construya aquello a lo que se opone sin mayor conocimiento de las razones.Es paradojal que nadie se pronuncie en contra del desarrollo de los más de 3.000 MW de plantas a carbón o de plantas menores de segunda mano que se instalarán en el litoral central. Es aquí donde la autoridad no puede ser objeto de presiones indebidas y grupos de lobbystas de connotados apellidos que son recibidos por las máximas autoridades. ¿Irán a golpear puertas de gobiernos como los ya nombrados o en Finlandia, Nueva Zelanda, Islandia y otros, como Costa Rica o Colombia, cuya producción hídrica está en el 80%? ¿Cuántas campañas hacen en Estados Unidos?Lo hidroeléctrico no es suficiente.
Adicionalmente hay que seguir potenciando el trabajo bien hecho, aprovechan do inteligentemente la energía solar, eólica, geotérmica, mini-hidro, estudiar las tecnologías de conversión mareomotriz y un programa de eficiencia energética con claros incentivos, recordando que la energía más barata es aquella que no se usa. Es vital definirse más claramente por la solución nuclear, terminando con la actual ambigüedad.Decisiones oportunas y señales claras de la autoridad. Medidas que destierren la burocracia con fórmulas para agilizar las evaluaciones.
También un sector privado comprometido en competir técnica y éticamente para proveer al país de energía y potencia, limpia y barata, no siempre privilegiando la rentabilidad de corto plazo.

domingo, 17 de mayo de 2009

JAQUE AL DESARROLLO ENERGETICO SUSTENTABLE

El tema se ha presentado ante los chilenos y se enfrenta en el ámbito noticioso como el peligro de un apagón o racionamiento eléctrico. No se ha hecho un esfuerzo por transparentar la verdad y sus efectos, maquillándolo para que aparezca como un asunto de efecto acotado.La situación es más compleja. Existe estrechez en los mercados.
Chile debe tomar nota de esta situación y actuar en consecuencia, con una mirada de largo plazo. Lo que está en juego es el desarrollo de un país que depende de su participación en una economía global. Ello exige energía en cantidad suficiente, disponible de manera oportuna y a precio conveniente.La energía se vuelve un tema estratégico. ¡Ese es el fondo del asunto! Sin energía o con energía cara, tardía en producción e insegura, desaprovecharemos lo que se nos vaticina: ser el país con más posibilidades de acceder al primer mundo en los próximos años.
Asumamos que de seguir por el camino actual, con velocidades e iniciativas sin relación a la gravedad del tema de fondo, comprometemos nuestro futuro como país.Las malas señales se multiplican la solución de abastecimiento por GNL prevista para 2009 no sería viable hasta 2011 y los precios serán superiores a lo previsto, por lo que más bien parece que se quiere estirar, con platas públicas, la vida de un proyecto que no resultó.El efecto ya ha golpeado al bolsillo del ciudadano y afectado la eficiencia de la industria de productos y servicios. En marzo de este año nuestras cuentas domiciliarias han pagado 45% más que el mismo mes del año anterior. En el sector productivo, el alza ha sido de 78%. Allí encontramos la causa de una inflación anualizada no conocida desde 1996, que se remontó hasta marzo a más de un 8%. Lo grave es que el precio y la precariedad de abastecimiento son el motivo para que el país, pese a sus fortalezas, siga con un insistente menor crecimiento.

Un pronóstico del Consensus Forecast prevé que el país crecerá menos del 5% hasta el año 2013. Lamentable noticia para nuestro país que se encuentra ad portas del bicentenario.

domingo, 10 de mayo de 2009

DESARROLLO ENERGETICO: UN MOTOR QUE AUN ESPERA SU PUESTA EN MARCHA

Hay decisiones efectivas, pero sin una visión global, sus resultados; por tanto, tienen efectos parciales. Es destacable la propuesta de crear un ministerio orientado al tema, pero aún no adquiere forma, organización ni potestades acordes con la magnitud de las tareas pendientes. El aumento en el precio de la energía incentivó inversión privada, surgiendo proyectos innovadores, paradojalmente, varios de ellos retrasados. Se generaron instancias de reflexión que han provocado debate e ideas que se pierden en teoría. Hemos visto la aplicación del concepto de eficiencia energética, pero sus resultados todavía son escasos en relación a lo que podría hacerse.
En el fondo, en estas iniciativas y en los proyectos que proporcionarán la energía y electricidad se observa una carencia del compromiso necesario, más allá de las buenas intenciones. Es decir, una política país, decisiones de Estado, adhesión ciudadana que nazca de buena información, rechazo a presiones y abandono de dogmatismos o prejuicios.
Las soluciones hidroeléctricas siguen sometidas, por un lado, a una falta de la diligencia necesaria en tiempos de crisis y a la titánica tarea de enfrentar diversas barreras. Ellas van desde el lobby y la presión, pasando por la indefinición o ambigüedad de la autoridad política, e incluyendo una opinión pública adversa, estimulada por agentes externos que usan la propaganda y la desinformación como armas para defender intereses personales o de grupos. La mayoría proviene de ONG extranjeras, de dudosos objetivos y financiamiento desconocido. No parece importarles que el problema energético nos haya significado ya medio punto de crecimiento. Tampoco, que el quintil más pobre de Chile sufra una caída de 9,8% en su ingreso real.
El tratamiento del tema de la energía nuclear sufre de similares frenos. Resulta difícil explicar la decisión del gobierno de aprobar la realización de estudios, pero no de proyectos en esta administración. ¿Estará alguien dispuesto a invertir si sabe que, aunque sea favorable y exitoso, terminará sin resolverse? ¿O cómo justifica la autoridad su negativa a aprobar un proyecto de este tipo si conociera un resultado positivo? La dilación agrava el acceso a esta tecnología. Cuando se disipe la restricción, Chile encontrará una demanda internacional que copará la oferta de sistemas libres de gases de efecto invernadero.

domingo, 3 de mayo de 2009

Diversificación de Fuentes y Proveedores

La suficiencia en la provisión total de energía debe ser equilibrada con una composición que permita manejar los riesgos e impactos asociados.

En la actualidad, la composición de nuestra matriz nos expone a riesgos de suministro y costos, además de los riesgo asociados al cambio climático y al problema de impactos locales. La experiencia mundial tiende a mostrar que la optimización de la matriz energética, desde el punto de vista de su seguridad, implica utilizar adecuadamente todas las fuentes posibles y compatibles con las condiciones locales.

Por ello, la política pública se orienta a maximizar la diversificación en todos los ámbitos: fuentes, proveedores y origen del aprovisionamiento, buscando siempre contar con la complementariedad que proteja de diversos tipos de eventos. Para ello, se debe incentivar esta diversificación global en los proyectos e intervenir cuando no hay una acción privada oportuna.

El Estado puede tener un papel central para apoyar la diversificación, desarrollando la información necesaria que equilibre el conocimiento sobre diversas opciones, reduciendo el riesgo para los agentes privados en todos los tipos de fuentes y tecnologías, y asegurando que la regulación incentive a cada opción en función de sus características, de modo que puedan competir en igualdad de condiciones.

Asimismo, el Estado puede emprender ciertos proyectos específicos o intervenir directamente cuando se genera un valor al país por la diversificación que los privados no generarían por si solos, ya sea por las características de los costos o la dificultad de capturar los beneficios sociales. En ciertos ámbitos la experiencia es esencial, por lo que atraer inversión externa reduciendo el riesgo y proveyendo información atractiva sobre el potencial disponible resulta vital.

En el largo plazo, el Estado puede también apoyar la diversificación, facilitando la transferencia tecnológica y apoyando los esfuerzos de investigación, desarrollo e innovación local. Aún cuando se opte por incorporar tecnología desarrollada fuera de Chile, es siempre necesario identificar y promover las opciones más adecuadas para nuestro país y las eventuales adecuaciones que permitirán que la fuente o tecnología sea mejor adaptada para incorporarse a la matriz nacional.