lunes, 22 de agosto de 2011

GOBERNANDO LA SUSTENTABILIDAD

El cambio climático es el desafío más grande de nuestros tiempos. Hoy en día sabemos con suficiente certeza que el hombre ha contribuido considerablemente a este problema por el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero principalmente dióxido de carbono desde inicios de la industrialización.

Si el mundo no logra dominar el cambio climático, la humanidad se verá obligada a dolorosos procesos de adaptación. Por lo tanto, la comunidad mundial tiene que tomar de inmediato medidas coordinadas para la transición hacia una economía global de bajas emisiones. Sin embargo, en la actualidad nos hallamos en el camino equivocado. ¿A qué se debe esto? El cambio climático es global y se desarrolla a largo plazo.

La política quiere demostrar su poder de acción y preferentemente las soluciones deben llevar a resultados visibles el día de mañana. Sin embargo, el cambio climático es una tarea titánica y solo podrá ser políticamente resuelta mediante un acuerdo global a largo plazo. La perspectiva política debe convertirse en: “Think global, act global”.

Si procuramos emplear de manera coherente las soluciones tecnológicas, que ya se conocen hoy en día, y las hacemos comerciables, podemos reducir las emisiones globales de gas de efecto invernadero en 27.000 toneladas frente al escenario business as usual. Entonces, si no existe una falta de dinero ni de tecnología, tenemos que asumir con desilusión que hay que cortar el nudo gordiano en el ámbito de la política, o más preciso, en la política global.

lunes, 8 de agosto de 2011

RIESGOS DEL CAMBIO ENERGETICO

Alemania posee un importante rol pionero en el fomento y el desarrollo de las energías renovables, incluso en el año 2022 pretende dejar de utilizar la energía nuclear y crear una matriz verde hasta el año 2050. Estas deben constituir la base de un futuro sistema energético post-fósil para nuestro país, que va acompañado por ahorros de energía y que también será posible gracias a una mayor eficiencia energética. Este cambio de orientación y de otras fuentes de energía fósiles hacia las energías renovables así como hacia más eficiencia energética se suele describir con el término “cambio energético”. Su realización requiere de un cambio del pensamiento y de dirección del sector energético así como de las políticas públicas propuestas.

Sin embargo, en vista a los distintos intereses en la economía y en la política no solo a nivel nacional, sino también a nivel global, es imprescindible enfrentarse a la realidad para que deje de ser una utopía. Existen conflictos en el uso, especialmente en el caso de la biomasa, que muchos expertos celebran como multitalento energético y que la agricultura considera una bendición. El cultivo de recursos renovables, como el caso de las plantas energéticas, puede ser económicamente más rentable que el cultivo de alimentos, lo que puede resultar en escaseces en esta área que causan un alza de los precios.

Actualmente en nuestro país nos enfrentamos a un problema ético, ya que los países ricos e industrializados no pueden aliviar su conciencia climática a través de un camino de desarrollo hacia energías renovables sacrificando valiosas reservas naturales. Hay ganadores y perdedores en este juego por el poder y muchos temores de que las oportunidades y riesgos están distribuidos de manera muy desigual. Por lo tanto, también es un tema de justicia social y global.

martes, 2 de agosto de 2011

UNA TORMENTA DE IDEAS

Nuestro país tiene los precios más altos de la electricidad sobretodo en el precio que se le cobra a sus usuarios, este contexto se enmarca en una comparación que se realiza con los diversos países de América Latina, por tanto ese aspecto es una piedra de tope al momento de fomentar la competitividad en la Investigación y el Desarrollo (I & D).

Es por ello que se requiere urgente realizar un trabajo asociado entre el Estado desde una perspectiva de generación de políticas públicas orientadas a mejorar la calidad del aire y a la generación de electricidad a un menor costo a través de un desarrollo de las ERNC y el Sector Privado encargado de invertir en tecnologías limpias que impidan y disminuyan las emisiones de carbono que tanto contaminan.

No basta con discutir y debatir en seminarios sobre energía nuclear, calentamiento global, ERNC etc, sino se toman verdaderas decisiones. Es fundamental llevar los lineamientos desde el debate a la acción. La preocupación debe centrarse no solo en lo que nuestros países vecinos hacen en materia de seguridad nacional y energética, sino que en lo importante que es inculcar el uso eficiciente de la energía en nuestros niños, estudiantes universitarios y ciudadanos sin importar el segmento social en el cual estén inmersos.

Antes del desastre ocurrido en Japón era muy válido poner el debate sobre la mesa de la implementación de la energía nuclear en nuestro país como alternativa futura, sin embargo luego de esto se ve inviable su desarrollo desde un punto de vista de seguridad, apareciendo como alternativa futura, segura, limpia y efectiva las ERNC.

Estimados amigos lectores la responsabilidad de fomentar el uso eficiente de la energía y el desarrollo de nuestro país no solo queda en manos de las autoridades, sino que también queda en manos nuestras, en donde cada familia, cada colegio, cada Universidad debe transformarse en un centro de estudios que promueva el cuidado del medio ambiente, el uso correcto de la energía y del cuidado de la electricidad, de tal manera que podamos decir en un futuro no muy lejano, de que somos un país desarrollado y equitativo, en donde su fuente principal de sustento son sus ciudadanos.

lunes, 25 de julio de 2011

NO A LA DEPENDENCIA ENERGETICA DE CHILE

Chile es un país dependiente del exterior en materia energética, puesto que importa cerca del 70% de su consumo energético (casi la totalidad del petróleo, carbón y gas natural que se consume es adquirida en el extranjero). Fue a partir de 1994 que la proporción de las importaciones en el consumo final de energía comenzó a aumentar, elevando la dependencia externa del país, lo que efectivamente importa una mayor exposición frente al riesgo de suministro y a la volatilidad de los precios internacionales. Tal situación fue particularmente grave ante la realidad de un proveedor único, como fue el caso de las importaciones de gas natural proveniente de Argentina (el gas natural aumentó su participación en la matriz de consumo primario de energía de 9% en 1997 a 29% en el 2004). Y fue, precisamente, la restricción de envíos de gas desde el país trasandino la que indujo una creciente participación del carbón a partir de 2005, combustible cuya disponibilidad es muy reducida a nivel nacional y que, por tanto, perpetuó la dependencia de suministro desde el exterior.

Dicho lo anterior, es importante destacar que la experiencia con el corte de suministro desde Argentina sí nos dejó una lección importante en materia de dependencia, cual es que no se puede confiar en un único proveedor. En este sentido, el énfasis de la política energética debe estar en la seguridad del suministro (entendido como la variedad de orígenes) y la diversificación de los proveedores (variedad de vendedores).

El carbón es un producto abundante en el mundo, barato y proveniente de distintos orígenes, incluso nacional. El GNL también se puede adquirir de distintos oferentes y así, de hecho, se ha diseñado el proceso de compra de las plantas de regasificación. El petróleo, en tanto, es un recurso existente en varios países, si bien la existencia de un cartel conlleva un manejo del precio internacional que no siempre responde a presiones de oferta y demanda.

Con todo, la dependencia energética debe abordarse por la vía de aumentar el número de proveedores de los combustibles (como se ha hecho vía inversiones en plantas de GNL de Quinteros y Mejillones), abriendo paso a la introducción de nuevas tecnologías en la matriz y aumentando la participación de recursos energéticos propios, como lo son las hidroeléctricas convencionales y las ERNC. No obstante, aun cuando la participación de esta última fuera de un 20% en la generación eléctrica, la dependencia solo lograría reducirse marginalmente, a lo que se agrega que éstas no son capaces de sostener la generación en forma continua.

martes, 19 de julio de 2011

EFICIENCIA ENERGETICA: CONCEPTO CLAVE PARA CHILE

Desde el punto de vista conceptual, la eficiencia energética no significa ahorro de energía, el cual está asociado a la disminución o restricción en el uso de un servicio o tecnología. Eficiencia Energética (EE), en cambio se refiere a la minimización del insumo energético por unidad de producto, manteniendo la misma calidad o mejorándola. Se origina a partir de la disminución de las pérdidas de energía durante los procesos de conversión o transformación de un tipo de energía a otro.

Gracias a ella es posible producir un mismo o un mayor volumen de bienes o de niveles de servicio, sin aumentar (o aumentando en una proporción menor) el consumo de energía. Con la eficiencia energética, en consecuencia, no existe una disminución o restricción para el desarrollo de alguna actividad específica, como sí
ocurre con el ahorro energético.

Tal como se había mencionado en artículos anteriores, los países industrializados debieron implementar políticas de eficiencia energética que tuvieron como resultado el desacoplamiento del crecimiento del PIB del de consumo de energía.

Para el caso de Chile, el consumo de energía ha estado creciendo a un ritmo similar al del PIB, lo que indica que el país presenta un uso ineficiente de energía.

Amigos lectores nuestro país presenta una situación de alta vulnerabilidad energética, que deriva tanto de la estrechez de su matriz generadora, como de su dependencia hacia los mercados externos en la provisión de insumos energéticos. Es por ello que el establisment de las autoridades de gobierno debe centrarse en Investigación y Desarrollo, desde una perspectiva de una política pública incrustada en la educación secundaria y universitaria e incentivando al ahorro de la energía en los hogares.

lunes, 11 de julio de 2011

REFLEXIONES Y PROYECCIONES FUTURAS EN MATERIA ENERGETICA TERRITORIAL

Respecto a los efectos en el territorio nacional, diversos estudios pro­yectan que el cambio climático tendrá serios impactos en Chile, los que ob­viamente repercutirán en materia energética. En la zona centro-sur del país se reducirán las precipitaciones, por el alza de la isoterma se acumulará menos nieve, y se harán más frecuentes los fenómenos de la Niña y el Niño, vale decir, tendremos más años de sequía y de inundaciones, respectivamen­te. Estos cambios tendrán un impacto muy negativo en la capacidad de gene­ración hidroeléctrica por lo que será necesario ir avanzando gradualmente en adaptar el sistema eléctrico para reducir la vulnerabilidad actual. Estas son algunas de las medidas que el país deberá implementar: Aumentar la capaci­dad de acumulación de agua mediante la construcción de embalses de regu­lación anual para hacer frente a la menor acumulación de nieve, e interanual para enfrentar los períodos de sequía que tenderán a ser más frecuentes; y aprovechar el potencial hídrico que existe en la zona sur del país que de acuerdo a los informes no se verá tan afectado por el cambio climático, por cierto pensando en un rotundo No a HidroAysén.

No obstante, el país no sólo deberá adaptarse a los cambios climáticos locales que genere el calentamiento global sino que además tendrá que con­tribuir con el esfuerzo mundial de mitigación de emisiones. Ello por diversas razones. En primer lugar porque si Chile quiere aprovechar los beneficios de ser parte de un mundo globalizado tiene también que estar preparado para asumir las responsabilidades globales. Aun cuando no hay duda que las responsabilidades de la emisión de gases son y deben ser diferenciadas, es cierto que éstas deben ser compartidas. En segundo lugar, porque es muy probable que tarde o temprano las negociaciones internacionales terminen por imponerle al país obligaciones de mitigación de los gases que contribu­yen al calentamiento. Y en tercer lugar, porque aunque las negociaciones no logren acordar la imposición de estas medidas, es probable que los países, las empresas o incluso los consumidores establezcan de manera unilateral restricciones al comercio asociadas a la huella de carbón de los productos transados. Respecto a este último riesgo, ya hay ejemplos de países que están discutiendo gravar las emisiones y de empresas que están exigiendo conocer la huella de carbón de los productos que adquieren.

De modo mis amigos lectores de que si nuestro país no espera ver afectada la competitividad de sus exportaciones ni su capacidad de crecimiento, deberá tomar las medidas para controlar el incremento de sus emisiones de carbono. Este es un tema muy relevante para Chile ya que su estructura de exportaciones se basa fuerte­mente en industrias que son intensivas en el uso de energías.

martes, 5 de julio de 2011

El AUMENTO DE LA OFERTA Y LA DIVERSIFICACION DE LA MATRIZ ENERGETICA

Como se desprende de la experiencia internacional, en la medida que el país siga creciendo se requerirá de más energía, aun cuando se realicen todos los es­fuerzos por hacer un uso más eficiente de ésta. Por ello es fundamental asegurar el suministro energético necesario para seguir creciendo y evitar que la falta de ener­gía se convierta en un cuello de botella al desarrollo económico y social del país. En todo caso, no sólo importa la cantidad de energía disponible sino que también es muy relevante la composición de la misma para reducir los riesgos a los cuales estamos expuestos.

Hoy Chile importa cerca del 70% de su consumo energético, casi el 100% del petróleo proviene del exterior, el 96% del carbón y hasta hace un año atrás todo el gas natural importado provenía de un solo proveedor. Esta depen­dencia de nuestra matriz nos ha dejado expuestos a las fluctuaciones de los precios en los mercados internacionales y también a los problemas de suministro de nues­tros proveedores. Otra vulnerabilidad de la matriz eléctrica chilena está dada por la alta participación de la generación hidroeléctrica en el Sistema Interconectado Central (SIC), lo que ha resultado en situaciones muy críticas cada vez que, producto del fenómeno climatológico de la Niña, se producen períodos de sequía.

Así, mis amigos lectores, no sólo es importante garantizar un marco regulatorio y de incentivos que promueva las in­versiones requeridas para satisfacer oportunamente los requerimientos energéticos del desarrollo económico, sino que además se debe ir avanzando hacia una matriz más diversificada de manera tal que podamos reducir los riesgos existentes.