viernes, 10 de julio de 2009

TRAS LOS PASOS DE LA GASOLINA VERDE

Investigadores de la NSF (Fundación Nacional de Ciencia, de EE.UU.), dieron un paso importante en la creación de la llamada “gasolina verde”, un líquido idéntico a la gasolina, pero creado a partir de fuentes de biomasa como álamos o panicum (un tipo de pasto perdurable). Si bien es cierto pueden pasar entre 5 a 10 años antes de que la gasolina verde llegue a los consumidores, los investigadores han logrado sobrepasar varios obstáculos presentes hasta ahora en la fabricación para que sea más fácil llevarla al mercado.

Para producir gasolina verde, los investigadores calentaron rápidamente celulosa en la presencia de catalizadores sólidos (unos componentes que aceleran determinados procesos químicos sin destruirse así mismos), luego recolectaban el líquido que contenía varios (más del 25%) de los compuestos que forman a la gasolina. Con una posterior refinación sería posible generar todos los compuestos químicos de la gasolina. Todo el proceso se realizó en menos de 2 minutos y utilizando relativamente pequeñas cantidades de calor. En teoría se requiere de mucha menos energía para su para su fabricación que el etanol, dándole una menor emisión de carbono y haciéndolo más barato. Haciéndolo a partir de fuentes de celulosa como panicum o álamos cultivados como fuentes de energía o a partir de residuos agrícolas resuelve el problema del ciclo de vida de los gases de efecto invernadero que ha salido a la luz recientemente con el biodiesel de soja.

El método no sólo es una forma compacta de tratar una gran cantidad de biomasa en poco tiempo, sino también, el proceso en principio no necesita de energía externa, de hecho, del calor extra que será liberado, se puede generar electricidad además de biocombustibles. No habrá ni una pequeña huella de carbono creado en el proceso, al recuperar el calor y generar electricidad, no habrá ningún tipo de emisión.

Estimados amigos lectores, creo que los biocombustibles en el futuro serán similares en composición química a la gasolina y diesel utilizados hoy en día. El desafío para los ingenieros e investigadores es producir efectivamente combustibles líquidos a partir de la biomasa y que sea compatible con la infraestructura actual. Así es que no nos extrañemos que en un futuro no muy lejano estemos colocando biocombustibles a nuestros medios de transporte.

miércoles, 1 de julio de 2009

Escarbando la basura se encuentra oro y se genera energía

Ante la subida de los precios de la energía y una mayor preocupación por el calentamiento global, los gobiernos y las empresas de todo el mundo intentan convertir la basura en oro.Están probando con diferentes tecnologías que convierten los desechos en energía, generando electricidad al quemar basura, desde cáscaras de plátanos, aguas residuales a virutas de árboles. Estos métodos no sólo ahorran el uso de combustibles fósiles sino que también reducen la cantidad de desperdicios que se acumulan en los basureros y las emisiones de metano, el potente gas de efecto invernadero que generan los grandes depósitos de desechos.
La generación de electricidad a partir de basura empezó a ser una práctica experimental en Estados Unidos durante la crisis energética de fines de los años 70, según Alex Klein, un analista especializado en energía de Emerging Energy Research, una firma de investigación y consultoría de Massachusetts. La industria siguió creciendo en los años 80, pero vio un declive en la década siguiente cuando los municipios estadounidenses empezaron a mostrarse más sensibles con los temas ligados a las emisiones de gases que se desprendían al quemar los desperdicios.
Sin embargo, desde entonces, la industria de la transformación de basura en electricidad ha invertido en tecnologías para reducir sus emisiones, calmando los temores del público. Como resultado, las ciudades están volviendo a recurrir a esta tecnología, sobre todo en áreas poco propicias para proyectos eólicos y solares.
Actualmente, existen dos tipos básicos de tecnologías de conversión de basura a electricidad. El método tradicional utiliza procesos termoquímicos como la combustión y la gasificación para quemar cualquier clase de basura y convertirla en energía. Otra técnica, la digestión anaeróbica, utiliza microbios para procesar solamente los desperdicios orgánicos. Desde los años 80, ha habido avances en ambos frentes, pero el método tradicional suele enfrentar un problema de imagen, ya que la gente suele verlo como menos limpio que el método orgánico.

Los altos costos de la energía han contribuido al surgimiento de un bullicioso mercado de proyectos de conversión de basura en energía.

Las regulaciones que controlan los basureros y que restringen las emisiones de gases con efecto invernadero son otro factor importante. "En los países de Europa Central, así como en lugares como Japón y Hawai, los basureros no son una opción", dice Klein. "En esas áreas ha habido un énfasis en el desarrollo de proyectos de conversión de basura en energía, para generar electricidad y evitar la destrucción de los terrenos".

Algunas de las ideas europeas están llegando a Sudamérica, es por ello mis estimados amigos lectores que pongo a la mesa esta importante alternativa de generación de energía que también es totalmente válida considerar como país. Es por ello que hago un llamado a las autoridades a optar por estudiar seriamente esta alternativa futura.

LA BIOMASA DEBE SER LA OPCION DE CHILE EN BIOCOMBUSTIBLES

Chile ha basado su desarrollo en la extracción y exportación de recursos naturales, sustentado en una política energética sin planificación. Por ahora, la regulación del modelo energético chileno queda en manos de las generadoras y distribuidoras que tienen como objetivo aumentar la demanda, lo que ha llevado a un creciente consumo. Esto, unido a la falta de una política pública que proteja a los ciudadanos, genera la actual crisis de suministro.

En el mediano plazo es necesario discutir una política energética que garantice el suministro, otorgue autonomía y diversifique la matriz. En este contexto, desde hace un par de años ha aparecido un nuevo actor energético: los bio/agrocombustibles. Pero si queremos ser rigurosos y de verdad estudiar las potencialidades de Chile en materia de abastecimiento energético, a partir de materia orgánica, debemos analizar la bioenergía, que comprende a los bio/agrocombustibles, el biogas y la biomasa, conceptos que suelen confundirse y que no son equivalentes.

Los principales bio/agrocombustibles son el etanol y el biodiésel. La biomasa, en tanto, es la producción de energía a partir de rastrojos y desechos agrícolas y/o forestales.

En la discusión reciente, este tipo de fuente energética ha sido tal vez la menos considerada en la planificación y generación de proyectos, tanto del sector público como privado. Esto resulta tremendamente incoherente, dado que si hay un área de la bioenergía en el que Chile podría avanzar es precisamente en el desarrollo de la biomasa. Esto porque en la actualidad entre el 14 y el 17% del consumo de la matriz energética de Chile corresponde a leña, lo que la posiciona como uno de los más importantes proveedores energéticos del país.

Si Chile quiere tener una matriz energética diversa, que se autosustente y sea segura, debería avanzar en generar estudios y coordinar políticas para hacer más eficiente el uso de la leña, transitar a la utilización de la biomasa, invertir en proyectos I+D (Investigación y Desarrollo) en sistemas de generación eléctrica, a partir de rastrojos y desechos agrícolas y forestales que beneficien a los pequeños y medianos propietarios, así como incorporar como un requerimiento estándar que las poblaciones que se construyan en el sur cuenten con sistemas de calefacción de calderas que se abastezcan de biomasa.

Mis estimados lectores es necesario buscar, a partir de la realidad nacional, la manera de perfeccionar el sistema energético para beneficiar a la gente, en lugar de apostar por fuentes de desarrollo incipiente y, sobre todo, inciertas, como son los biocombustibles, con el propósito de favorecer las ideas, intereses o expectativas de un sector.

lunes, 15 de junio de 2009

DESCRIPCION GENERAL DEL SISTEMA ELECTRICO CHILENO

En la industria eléctrica nacional participan 70 empresas, de las cuales 28 son generadoras, 5 son transmisoras y 37, distribuidoras. Al igual como sucede en la mayoría de los sistemas a nivel internacional, el sector eléctrico chileno tiene un alto nivel de concentración de mercado.

Un sistema eléctrico es el conjunto de instalaciones de centrales eléctricas generadoras, líneas de transporte, subestaciones eléctricas y líneas de distribución, interconectadas entre sí, que permite generar, transportar y distribuir energía eléctrica.

En Chile se clasifican según su tamaño. Los sistemas mayores corresponden a aquellos con una capacidad instalada de generación igual o superior a 200 MW, los medianos tienen una capacidad instalada superior a 1,5 MW e inferior a 200 MW y los pequeños una capacidad instalada igual o inferior a 1,5 MW. Los principales sistemas eléctricos chilenos son 4:

• El Sistema Interconectado del Norte Grande (SING): sistema mayor que abastece la zona norte del país, desde Arica por el norte hasta la localidad de Coloso por el sur. A diciembre de 2007, constituía el 28% de la capacidad total instalada en el país pero solamente abastece 5,8% de la población. Su generación es fundamentalmente térmica y orientada a la industria minera.

• El Sistema Interconectado Central (SIC): sistema mayor que abastece la zona central del país, desde Taltal por el norte hasta Quellón, en la isla de Chiloé, por el sur. La distancia entre ambas localidades es de aproximadamente 2.100 Km. Constituye el 71% de la capacidad instalada total del país y sirve al 90% de la población.

• El Sistema Eléctrico de Aysén: en la práctica corresponde a cinco sistemas medianos ubicados en la zona sur del país: Palena, Hornopirén, Carrera, Cochamó y Aysén. Su capacidad conjunta corresponde a sólo 0,4% de la capacidad instalada nacional.

• El Sistema Eléctrico de Magallanes: corresponde a cuatro subsistemas medianos: Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir y Puerto Williams, que abastecen a las ciudades del mismo nombre. Se localiza en el extremo más austral del país. Su capacidad instalada conjunta corresponde al 0,6% de la capacidad instalada nacional.

domingo, 7 de junio de 2009

ALIANZA ESTRATEGICA EXITOSA: ENERGIA-DESARROLLO SUSTENTABLE

Un desarrollo energético que sea compatible con el desarrollo sustentable debe ser capaz de satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin afectar la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus necesidades. Esto implica que el desarrollo energético debe ser capaz de proveer para las necesidades económicas y sociales actuales y futuras, respondiendo a las exigencias de usos alternativos de los recursos y de protección del medio ambiente con una perspectiva de largo plazo.

Lograr que el desarrollo energético sea compatible con un desarrollo sustentable es un imperativo de equidad intergeneracional que garantiza además el efectivo desarrollo del sector energético, para que este pueda seguir apoyando el crecimiento económico y las actividades sociales.

Este proceso de compatibilización requiere articular aspectos institucionales, regulatorios y técnicos, con una visión de largo plazo tanto de las necesidades energética como de otros requerimientos de la sociedad. Estos requerimientos en una sociedad en desarrollo se vuelven cada vez más exigentes, por lo que la viabilidad política y social de los proyectos se vuelve más compleja.

La compatibilización con el desarrollo sustentable a nivel local implica minimizar los impactos ambientales y asegurar la mayor coherencia posible con las vocaciones productivas y culturales del territorio, a fin de garantizar la viabilidad de los proyectos.

Desde la perspectiva global, esta compatibilización implica contribuir al esfuerzo mundial de reducción de gases de efecto invernadero, sin afectar el desarrollo energético.

domingo, 31 de mayo de 2009

PROYECTANDO UN FUTURO ESPLENDOR

La mirada estratégica de la energía que planteo va más allá de los 19 mil MW de demanda para 2020 o la necesidad de una capacidad instalada que se calcula al 2015 en 23 mil MW. Soy de los que creen que esta pesadilla se puede transformar en oportunidad.
El objetivo ambicioso sería que un país no productor de energía se convierta, por la inteligencia, la iniciativa privada y el buen gobierno, en un modelo de efectividad energética. Lo tenemos todo salvo la capacidad de entender que son estos los temas que deben preocupar a los políticos, la autoridad, los privados, los intelectuales y la sociedad toda.Hacerlo implica una nueva relación internacional que elimine las barreras que impiden la integración con nuestros vecinos y con una América latina donde tenemos los recursos, pero no somos capaces de explotarlos ni de negociarlos en términos justos con los vecinos que los requieren.En otras palabras, de la anacrónica política “de no compartir ni una molécula” deberíamos transitar hacia la asociación.
Un concepto político, estratégico, geopolítico y de relaciones internacionales que obliga a cambiar el paradigma del antagonismo crónico por aquel que genera complementariedad y se basa en confianza con beneficios recíprocos. Hacerlo implica creatividad para encontrar acuerdos que aseguren el cumplimiento de contratos por terceros países.
Sin perjuicio de ello, nunca más podrá entregarse un país a una sola fuente externa.Está el espacio para ampliar el campo a las energías sustentables, aquellas que, avalando el concepto de desarrollo sustentable, satisfacen las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propios requerimientos. Somos privilegiados con una geografía que ya muestra energía proveniente de tales fuentes e ingeniería para aplicar otras.

domingo, 24 de mayo de 2009

EL VENTILADOR SE PRENDE PARA EVITAR EL JAQUE MATE ENERGETICO

Es imperioso solucionar la crisis energética. El ahorro y la merma de voltaje, la reducción de demanda, la incorporación del concepto de eficiencia energética y proyectos innovadores van por el buen camino. Sin embargo, no permiten la solución de fondo a la crisis.
Debemos separar el tema en dos: primero, soluciones a los problemas que paralizan o encarecen nuestro sector productivo y afectan el abastecimiento domiciliario; segundo, los temas de mediano y largo plazo.Para enfrentar la crisis es imperativo concretar los primeros 660 MW de HidroAysén y, al 2015, los casi 4.000 MW de energía hidroeléctrica que aportará la zona. Terminemos las visiones antagónicas y confrontacionales.
Chile requiere de un sistema plurienergético, pero lo hidroeléctrico es lo que podemos hacer ahora y no es un atentado contra la naturaleza. El ranking de países verdes de la Universidad de Yale lo lidera Suiza, con 52% de hidroelectricidad y 42% de nucleoelectricidad; lo secunda Suecia, con 44% de hidro y 47% nuclear; tercero, Noruega, con 98% de hidro. Estos países lideran el desarrollo porque tienen energía y respeto al medio ambiente. La alternativa a las centrales de HidroAysén no es otra que generar electricidad en plantas térmicas con carbón o petróleo, lo que tendrá un impacto ambiental mucho mayor, sin mencionar la inseguridad de abastecimiento de dichos combustibles.
La formidable campaña contra la solución hidroeléctrica gana terreno. Según la última encuesta CERC, el 53% de la población las rechaza. Tal vez no se ha dado cuenta de que sus fuentes de trabajo, sueldos, posibilidad de derrotar la pobreza y esperanza de ser un país desarrollado dependen de que se construya aquello a lo que se opone sin mayor conocimiento de las razones.Es paradojal que nadie se pronuncie en contra del desarrollo de los más de 3.000 MW de plantas a carbón o de plantas menores de segunda mano que se instalarán en el litoral central. Es aquí donde la autoridad no puede ser objeto de presiones indebidas y grupos de lobbystas de connotados apellidos que son recibidos por las máximas autoridades. ¿Irán a golpear puertas de gobiernos como los ya nombrados o en Finlandia, Nueva Zelanda, Islandia y otros, como Costa Rica o Colombia, cuya producción hídrica está en el 80%? ¿Cuántas campañas hacen en Estados Unidos?Lo hidroeléctrico no es suficiente.
Adicionalmente hay que seguir potenciando el trabajo bien hecho, aprovechan do inteligentemente la energía solar, eólica, geotérmica, mini-hidro, estudiar las tecnologías de conversión mareomotriz y un programa de eficiencia energética con claros incentivos, recordando que la energía más barata es aquella que no se usa. Es vital definirse más claramente por la solución nuclear, terminando con la actual ambigüedad.Decisiones oportunas y señales claras de la autoridad. Medidas que destierren la burocracia con fórmulas para agilizar las evaluaciones.
También un sector privado comprometido en competir técnica y éticamente para proveer al país de energía y potencia, limpia y barata, no siempre privilegiando la rentabilidad de corto plazo.